En Colombia, cientos de empresas, conjuntos, parcelaciones, hoteles rurales, instituciones educativas y sedes industriales operan bajo el Artículo 8 de la Resolución 0631, porque no están conectadas al sistema de alcantarillado público.
La mayoría de estos usuarios dependen de pozos sépticos, fosas, filtros anaerobios o sistemas primarios que, aunque necesarios, no siempre son suficientes para cumplir con los límites normativos de vertimientos.
En HidroQuímica hemos identificado los errores más frecuentes que impiden el cumplimiento y las acciones prácticas para prevenirlos.
1. DBO5 y DQO elevadas por falta de tratamiento biológico real
El pozo séptico reduce parcialmente la carga orgánica, pero no es un sistema de tratamiento completo. Por eso, cuando el usuario descarga únicamente agua doméstica y no tiene una etapa biológica complementaria, los valores de DBO5 (Demanda Bioquímica de Oxígeno a 5 días) y DQO (Demanda Química de Oxígeno) se mantienen altos, e incluso los SST (Sólidos Suspendidos Totales).
Los errores más comunes son:
- No inocular microorganismos que ayuden a degradar la materia orgánica
- No remover lodos periódicamente
- No contar con una etapa biológica posterior (filtro anaerobio, humedal, biofiltro).
2. Grasas y aceites altos por malas prácticas en cocina o procesos complementarios
En establecimientos con cocina, comedores o restaurantes internos, las grasas descargan directamente al pozo séptico, causando obstrucciones, pérdida de eficiencia anaerobia, acumulación de sólidos flotantes, aumento de grasas y aceites en el vertimiento.
Además, algunas instalaciones descargan aguas grises sin trampa de grasas, lo que acelera el colapso del sistema.
3. Uso de productos no biodegradables que afectan el proceso biológico
Detergentes convencionales, desinfectantes agresivos y ciertos químicos domésticos que inhiben la actividad de microorganismos, ralentizan la degradación anaerobia, aumentan DQO y DBO5, y generan espumas o residuos que alteran el sistema. En sistemas rurales o aislados, pequeños cambios en los productos utilizados pueden marcar grandes diferencias en el desempeño del pozo.
4. Descargas mixtas: aguas domésticas + aguas industriales
Una proporción importante de usuarios del Artículo 8 cometen este error sin saberlo. Por ejemplo, talleres con vertimientos de aceites o combustibles, pequeñas industrias con descargas químicas, lavados de equipos o vehículos, cocinas industriales con salsas, aceites y detergentes de alta carga, así como producción artesanal (lácteos, alimentos, bebidas).
El pozo séptico no está diseñado para cargas industriales, por lo que el sistema se sobrecarga, pierde estabilidad, arrastra sólidos y aumenta su carga orgánica y química.
5. Falta de mantenimiento y retiro de lodos
Este es uno de los factores más recurrentes:
- Pozos que llevan 3, 5 o incluso 10 años sin extracción
- Sistemas saturados sin capacidad hidráulica
- Infiltración reducida en los lechos
- Arrastre de sólidos al vertimiento
Un pozo sin mantenimiento es, en la práctica, un sistema colapsado.
6. No medir antes de intervenir: el error más costoso
Muchos usuarios intentan “mejorar” el sistema agregando más químicos, construyendo estructuras improvisadas o instalando tecnologías no compatibles con la realidad de su vertimiento.
Sin una pre caracterización, no existe claridad sobre cuáles parámetros están fuera de norma, cuál es la causa real del incumplimiento, si el diseño es adecuado o si la falla es operativa, química, biológica o hidráulica. Esto lleva a inversiones innecesarias, reprocesos y riesgo de sanciones.
La solución: un diagnóstico técnico que revele dónde está fallando tu sistema
Realizar una pre caracterización de aguas residuales es el paso más eficiente para:
- Identificar qué parámetros incumplen la norma y por qué
- Evaluar la eficiencia real del pozo séptico o del sistema existente
- Determinar si se requieren mejoras biológicas, hidráulicas u operativas
- Diseñar un plan de acción personalizado para disminuir la carga contaminante
- Cumplir con los valores exigidos en la Resolución 0631
Una pre caracterización bien hecha evita gastos innecesarios, mejora el funcionamiento del sistema y permite cumplir con la norma sin improvisar.
Cumplir la norma es posible si entiendes dónde intervenir
Si operas bajo el Artículo 8 y crees que puedes tener incumplimientos en DBO5, DQO, grasas o parámetros microbiológicos, es momento de actuar con información precisa.
Agenda tu pre caracterización de aguas residuales y descubre en qué estás fallando y cómo corregirlo antes de la próxima caracterización.